martes, 5 de febrero de 2013

Amanecer

Comparto después de unos muy buenos años de silencio, el siguiente cuento con el que participe en el Concurso Nacional de Cuento en su versión del 2012. Un abrazo.

Abro mis ojos y continua oscuro. A mi lado esta ella, la puedo sentir, la puedo oler; el calor que irradia su cuerpo es una sensación placida que arrebata mis temores, los envía lejos de mi corazón e ilumina mis amaneceres. Me despido de la sabana incorporándome lentamente y quedando sentado en el lecho. La bruma no desaparece pero tampoco se extinguen los colores de sus líneas y pienso en todo cuanto conozco de ella gracias a mis manos –bella virtud del tacto- que la recorren con cuidado, con calma, con la misma calma con la que atraviesa la Luna ese lienzo de estrellas que conforman el firmamento. Sin embargo hoy en día ya no me atrevo a mirar el cielo y sus estrellas, prefiero compartir junto con ellas el oscuro mágico de la noche.

Me pongo de pie con cuidado de no despertarla. El tapete que esta al lado de la cama me da el horizonte para poder dirigirme al baño. Siento el frío marco de la puerta que me hace tiritar un poco, doy dos pasos mas y percibo el ambiente congelado de la habitación. Medio giro a la izquierda y mi mano derecha siente la porcelana de la superficie lisa del lavamos. Giro la llave del grifo que le da la salida al vital líquido, que corre ligero entre mis desnudas manos. Bebo un poco y el placer de saciar mi sed es enorme; y luego sin cerrar el grifo tomo una buena cantidad de agua y la esparzo en mi rostro con paciencia de disfrutar el momento en que se humedece mi piel, mis labios, mi nariz, mis ojos y luego de un efímero instante el liquido deshace su toque sutil en pequeñas gotas que caen y ruedan por la cañería.

Cierro la llave y mis manos caminan por las losas de la pared hasta la almidonada toalla, que suave recoge la humedad de mi rostro dejándome con una placida sensación de limpieza. Dejo la toalla en su lugar y me empiezo a desnudar. Me despojo de la camisa y del pantalón, tratando de dejar las prendas dobladas aunque no estoy muy seguro de lo bien que hice esa tarea, aun así las deposito en la tapa del sanitario y con un lento pero seguro movimiento deslizo la ligera puerta de la ducha, esta suena un poco pero no lo suficiente como para perturbar la calma que me rodea. Pero me detengo antes de dar el primer paso y me tomo unos segundos para tratar de escuchar algún sonido fuera de la habitación. Nada, el silencio tal como la penumbra es imperturbable. Dos pasos y estoy dentro de la ducha, cierro con cuidado la totalidad de la puerta, giro el grifo y el agua corre veloz sobre todo mi cuerpo. Me apoyo en la pared levantando la cabeza para quedar bajo el flujo del agua y poder sentir como los hilos fríos acarician mis ojos que abiertos no perciben ninguna clase de incomodidad, pero sí me hacen soñar con una lluvia de cristales que logran atravesar la espesura de la noche como poderosos jinetes de plata que no temen a la atrofia de mis sentidos.

Pierdo el paso del tiempo, y ya sin el sonido de la ducha me dispongo a secar mi cuerpo. Corro con delicadeza la puerta nuevamente, y llevo mi mano a mis prendas de vestir, trato rápidamente de quitar la humedad de mi piel y salir del baño, recordé la fecha, Domingo y no veo la necesidad de afeitarme, aunque hace un buen tiempo atrás muchas cosas se habían hecho realmente innecesarias. Lo evidente para ellos, era poco claro para mí, ya no creía mucho en ese nuevo amanecer que me habían hecho creer.

Hola – escuche mientras meditaba- no sentí cuando te levantaste… Es muy temprano aun, ni siquiera ha salido… -y se silenció de repente-

El sol querida… no, aun no ha salido, solo quise darme una ducha, me sentí un poco incomodo por el sudor y no quería empezar a dar vueltas en la cama e incomodarte.

¡¡¡El sol, como lo notaste!!! –Grito exaltada- Como sabes que el sol no ha salido mi amor, ya… ya sucedió…

No mi vida, es solo que no he sentido su calor, -respondí- sus rayos todavía no han calentado mi piel, creo que ese amanecer esta solo en la mente de los especialistas. La espesa oscuridad es mi única luz ahora.

Fin

sábado, 2 de agosto de 2008

PAROXISMO

Me trague mi orgullo solo para verle la cara y decirle que ya no la amaba. Y fue lo mas sabio y sensato que salio de mi enmarañada boca. Me levante y no mire en dirección contraria, el sol quemaba mis pasos, que el viento se iba llevando con sus manos de serenidad. Las promesas rotas en mil pedazos me daban asco, nauseas, dolor, miseria, lastima, y no quise repararlas, no quise verlas… ya no tenían sentido. El barco me esperaba, con sus bellas velas desplegadas en ese eterno cielo lleno de sueños, lleno de verdades inquebrantables. El mar lanzaba pequeños silbidos, que se entretejían en el aire permitiéndome escuchar historias viejas y dulces, de ángeles y demonios enamorados, de barcos perdidos, de almas encontradas, de feroces tormentas, de calidas tardes y de arenas doradas que me deleitaron haciéndome olvidar del sombrío camino del que salía.

Las enormes telas de las velas se llenaron de aire y me arrancaron de la costa, un fino hilo de espuma era lo único que me unía a ese lugar, del que no huía, ya que había dejado en esas tierras la sangre de mil batallas, batallas llenas de gloria, de libertad, de paz, batallas dadas con pasión y amor, del que nunca me arrepentiría porque nunca las olvidaría.

Hubo un pálido silencio y la atmósfera se torno un poco gris, el sol declinaba y derramaba su mortecina luz en la inmensidad del tranquilo mar, sentí un ligero pero amargo sabor en mi boca, creí que eran gotas salinas que saltaban del interior de las aguas para terminar posándose en mis labios, pero la realidad era que mis ojos estaban enseñándome mi fragilidad. Esas lágrimas se derramaron con facilidad, no las pude detener y fue inevitable sentirme embriagado por una extraña nostalgia, que como lanza intentaba clavarse en mi corazón.

El estupor paso con rapidez, mi mirada se levanto para perderse en el inmenso lienzo que pintaba la noche y pude ver como se asomaban las primeras estrellas junto con la perezosa luna, que llena, se movía torpemente por el firmamento. La oscuridad me entrego un beso y una sonrisa, y me hablo sin necesidad de mover sus labios. Colmó mi maleta con el peso de nuevos amaneceres y me regalo una pluma y un papel para que le escribiera en la nostalgia, para que le compusiera en la alegría, para que le pintará mis hazañas. Le vi el rostro y era sumamente bella, rodeada de un frió mágico, perverso, un frió paradójico, que me hacia sentir vivo. Le abrasé y le prometí los triunfos futuros, le dije que siempre le entregaría bellas pinturas acompañadas de alegres canciones, que la nostalgia estaba derruida y que ya no me acompañan la tristeza y el dolor. Tomo mis manos y se entrego a mi cuerpo, su carne se fundió con la mía, su aroma, su tacto, sus besos danzaron junto a mis sentidos, llevándose esa extraña enfermedad que me tenía al borde del precipicio.

La madera crujía bajo mi cuerpo y podía sentir el ir y venir de las olas. Un sutil rocío me baño el rostro lo que me obligo a despertar y levantarme, no me percate de la hora, sin embargo todavía me abrigaba la noche, lo que me dio gran tranquilidad. Ella, la oscuridad, se había ido, no se había despedido, sin embargo eso no me molestaba, acostumbraba ha no hacerlo y para mi eso significaba que volvería a verle. Me acerque al barandal y el frió azulo mi piel, mis cabellos ondeaban con el viento que olía a sabiduría, en el horizonte alcance a distinguir al sol, que se levantaba para dar vida a un nuevo día, sin embargo, para mi seria el amanecer de un día sin su brillo, porque solo las estrellas tienen mi rumbo y horizonte, y solo junto con ellas podré amarrar los cabos sueltos a un buen puerto y a un buen corazón.

sábado, 14 de junio de 2008

REQUIEM POR LA FE

“El triunfo de la inmoralidad”

En esta pasada Semana Santa, pude darme cuenta cómo ha disminuido el fervor católico de asistir a las iglesias, de caminar en los viacrucis, escuchar las homilías de los sacerdotes, respetar los días de vigilia, en fin cualquier cantidad de ritos y hechos que hacían de la Semana Santa un tiempo de quietud y meditación, para con el señor Jesús y su sacrificio.

Pero quizás eso es un reflejo a lo que le está pasando a la Fe o a la misma Iglesia, que se esta sumergiendo en una crisis a la que puedo llamar con un poco de humor negro oscurantismo católico, sin embargo se puede hacer mención a una crisis religiosa general, en vista de que hoy las personas le pueden y le brindan su Fe a las computadoras, la vida nocturna, el licor, la droga, los juegos, la música, etc. ¿Es la liberación de barreras? O ¿es el esparcimiento de las comunicaciones lo que genera tal desarrollo de subcultura? -por ir demasiado lejos y banalizar el termino cultura claro está- ó ¿será el desarrollo de nuevas creencias, más basadas en imágenes comerciales y fetiches vacíos de la siempre enajenadora y desinformadora televisión?

Ejemplos de cómo se derrumba la Fe hay muchos, pero no haré mención de todos ellos, lo que realmente importa, quizás, es el momento por el que pasan estos dogmas, en especial de la Iglesia, a la que se le acaban las ideas y lo que formula ciertamente no es más que paños de agua tibia, en medio de una crisis que muestra cada vez más el desgaste de una institución de más de 2000 años de historia.

No se puede menoscabar los esfuerzos que viene haciendo la Iglesia para sobreponerse a la devastante Globalización, porque se han intentado hacer cambios, y eso ha tocado hasta sus 10 mandamientos, los cuales se han tenido que acoger a que respetemos la ley de Dios de no modificar la estructura genética Humana, que no juguemos a ser dioses, ya que esto va encontra de la naturaleza y de la voluntad de la Iglesia. Pero no podemos olvidar, que ha sido la Iglesia la que sometió a la humanidad a un periodo de casi nula actividad científica, en la que cualquier clase de descubrimiento estaba dado por diabólico y era sometido ha persecuciones y castigos; no olvidemos a Galileo Galilei (Pisa 15 de Febrero de 1564, Florencia 8 de Enero de 1642) quien es llamado el padre de la ciencia por sus trabajos en áreas de la física, astronomía, matemáticas entre otras ciencias y por sus constantes enfrentamientos con la Iglesia en el Renacimiento.

No se puede pasar por alto otro hecho histórico vital en la historia de la Iglesia y de la misma humanidad. Las cruzadas, que no fueron más que una petición de la Papas de turno para la conquista a sangre y fuego de los lugares Santos. Las cruzadas que ocurrieron desde el Siglo XI hasta el Siglo XIII, produjeron una época de terror marcada por el derramamiento de sangre de los llamados infieles que no eran otros que los Turcos y Sarracenos. Este periodo le enseño al mundo el poder detrás de la Cruz y también el poder que tiene la Fe para mover a las masas.

El asunto de la Fe es sumamente delicado, pero más delicado aun es la perdida acelerada de valores y principios por la que pasa toda la sociedad, y aquí es donde debo hacer un paralelo de la importancia de la Fe en las personas, pues les brinda conductas de comportamiento, para que actúen de cierta forma. Sí es claro, que eso es como las ovejas del rebaño, pero es mejor tener las ovejas dentro del rebaño, y no todas perdidas en la maraña de la inmoralidad.

La Iglesia modela patrones de conducta, que son sin duda estándares que dicen que esta bien y que esta mal. Y ese es parte del problema, siguiendo con el ejemplo de la Iglesia, y que puede ser su talón de Aquiles, su modelo totalitario, machista y conservador la tienen en el debate, de cambiar o de mantenerse firme en sus lineamientos. Hoy el vaticano es dirigido por un papa ortodoxo, que viene tratando de ser la transición de un papa sumamente carismático como lo fue Juan Pablo II. Si bien Benedicto XVI no es el más popular de los papas, ha tenido que lidiar con escándalos de pedofilia en sus iglesias, con un movimiento feminista que busca hacer de la mujer un elemento más activo dentro del mundo católico y a esto se suma en la deserción y perdida de vocaciones a seguir dentro del proyecto de vida sacerdotal, que ha disminuido el índice de sacerdotes y monjas.

Puede que la Iglesia se acabe a pedazos, que su estructura conservadora tienda a ceder ante la cambiante convicción de sus pocos creyentes, que siga soportando un surgimiento de sub-creencias que no son más que salidas inútiles a nuestra inevitable dependencia en creer en algo ó de tener Fe en algo; sub-creencias que derivan en un desgaste moral, que nos lleva a creer en la banda de turno, en el licor de moda, en el actor o actriz de cartelera, en Internet, en la bohemia, creemos en todo y en nada a la vez, siendo esto la paradoja de la realidad.

No sufro por lo que le llegue a suceder a nuestros paradigmas, dogmas, religiones, ni le ruego al cielo el envió de un Mesías, que sin duda volveríamos a crucificar como buenos malos que somos. Pero si creo en el deterioró de la misma Fe, que si es algo triste en medio de un mundo cada vez mas convulsionado y menos organizado. Respuestas, salidas y demás alternativas, será la misma Fe la encargada de enseñárnoslas.

viernes, 6 de junio de 2008

Paranoia

Categóricamente me sentía inundado en el pánico, mi mente era un oscuro laberinto que hedía y hería... las voces, son tan solo el eco de mi quebrantada voz...

Hoy creo que las paredes se han hecho mas anchas, pero, ¿sigo en el laberinto?

miércoles, 23 de abril de 2008

EL ESPEJO

El agua rompió el silencio de la mañana y su cabeza solo pensaba en la rutina del día, en su trabajo, en sus cuentas, en el clima variable, en sus empleados, en su mujer, en sus hijos, en su perro. La llave giró para detener el flujo del líquido, y la puerta se corrió, para permitirle salir de la ducha.

Se acerco al espejo para podar su rostro del paso de la noche, pero se detuvo por un instante a mirar lo que se reflejaba en aquel cristal. La imagen no era otra que la de su cara, pero realmente no era él quien estaba dentro del espejo, era otro ser y pensó que quien habitaba allí dentro era un criminal, era un ladrón, un asesino quien goza de su crimen, un alcohólico quien roba el alma a las botellas, un usurpador de identidades, un falso político, un cura, un demonio, un ángel. Pero no se detuvo solo en eso, disfrutó con ese pensamiento, no se horrorizó, al contrario quiso gozarlo, quiso meterse en el espejo y encarnar ese ser que no gesticulaba, pero que representaba mucho y que no necesitaba de palabras para dominarle.

Quiso ir un poco mas allá, quiso saber que seria ser realmente un asesino, quiso saber que se siente ver correr la sangre de otros desgraciados, cobardes o inocentes, pensó en lo que debe ser un terrorista y matar en nombre de una creencia, pensó en el hambre, pensó en las mentiras, en las falsedades del mundo y se mofo del dolor ajeno.

De repente un parpadeo, sus ojos volvieron a sus orbitas, salio de su extraño trance y vio sus manos todavía mojadas y se las llevo al rostro, cerro sus ojos y no quiso mirar al espejo, le tenia miedo y respeto. Creyó por un instante en todo eso, y lo peor fue que alcanzo a disfrutarlo, se sintió mal, sucio como nunca, deseaba volver a la ducha y quedarse allí por horas bajo el poder del agua que le limpiaría de ese extraño suceso, pero sabía que tenia que volver a salir y volverse a mirar en el cristal. Detuvo sus pensamientos y ordeno sus ideas.

Abrió sus ojos y corrió sus manos, y lo que vio fue de nuevo su rostro, quien estaba allí enfrente era él y no aquel villano que le poseyó por unos segundos. Se sintió aliviado y pudo descansar del miedo que le embriago. Sin embargo algo en él había cambiado, porque sabía que eso que vivió, fue un oscuro reflejo de su mente, algo que no tenía que existir, ese bizarro pensamiento seria para él de ahora en adelante su secreto y su miedo.
Salio del cuarto del baño y le lanzo un atisbo al espejo, una pequeña sonrisa se le escapo de los labios, y de nuevo pensó en su trabajo, en sus cuentas, en el clima variable, en sus empleados, en su mujer en sus hijos, en su perro y en su alma.

lunes, 21 de abril de 2008

CATARSIS

“Es esta mi catarsis, mi purificación, la limpieza de la impureza impuesta por la violencia.” Juan Estrada

De que sirve la guerra sin sus muertes, de que sirve una guerra sin sus armas, sin sus secuestros, sin sus victimas ¿de que sirve? De nada, y es esta la causa de esta evolucionada guerra, que partió, no por irnos a lo evidente , con una guerrilla que buscaba ser la vocera del pueblo que iba en contra de un estado que no tenia ni ojos ni oídos para un país que se marchitaba en sus campos, que se hundía en la inconformidad, pero esta también como causa de la antorcha revolucionaria que incendio los corazones de cientos de personas que creyeron en comunismo y en socialismo, creyeron en la igualdad, creyeron en la caída del poder de las oligarquías o burócratas, creyeron en Fidel y en Ernesto el Che Guevara.


Así, bajo un marco convulsionado, surgió esa guerrilla, en la que se empezó a creer pero que con el paso imperturbable del tiempo se ha ido deslegitimando. Y la misma guerrilla ha sido la fuente de su caída moral, ética, humana, y social, ellos con sus actos han desgarrado al país en cada uno de sus estratos y transformaron su consigna de combate en un mercado de secuestros y droga.
Pero mientras la guerrilla se desdibuja frente a los ojos de los colombianos y del mundo, el gobierno no hace mucho por darle prestigio a su política, genero un proceso de Justicia y paz con los Paramilitares, en el que se ve un atisbo de justicia, en donde se han cometido masacres, asesinatos, y violaciones a los derechos Humanos y el castigo es de 8 años o menos. En tal proceso los victimarios están encarcelados pero al parecer tienen igual o mas poder que estando en libertad y en el peor de los casos es conocido que muchos antiguos militantes de los grupos paramilitares están volviendo a las armas bajo otro nombre de Las Águilas Negras.


El panorama no puede ser menos alentador, por un lado la guerrilla tortura al país con sus descabelladas decisiones y acciones, secuestros campos minados, desplazamiento forzado, y asesinatos de sus cautivos políticos. Por el otro lado las dos caras de la moneda de los paramilitares, que se confiesan, se avergüenzan de sus verdades y atrocidades pero que continúan con sus esbirros dando rienda suelta a violaciones contra el pueblo colombiano. No podemos dejar a un lado a el gobierno, quien juega a presionar y a acabar con la guerrilla con un proceso de seguridad democrática que si bien a entregado confianza al país, tratando de cubrir la mayor parte del territorio a acorralando a la guerrilla en su callejón con salida venezolana, nos deja siempre la gran interrogante ¿es ese el fin de una vez por todas de esta guerra?

Ahora bien, y donde queda el pueblo, al que defienden las mal llamadas guerrillas, al que atropellan los paras y del que no se ocupa como debe ser el gobierno. Donde quedamos los ciudadanos que día a día salimos a buscar sustento, donde quedan los campesinos victimas de atropellos y del abandono, donde queda la protesta, la marcha la democracia, los derechos ¿donde queda la vida? No queda, ni quedara en ningún lugar, porque así a sido y seguirá siendo por mucho mas tiempo, porque no ha salido una franca solución al problema y porque si nuestro grito de protesta solo retumba en nuestros siempre creyentes y esperanzadores oídos, la guerra junto con su violencia seguirá pidiéndonos nuestra cuota de muertos, de secuestrados, de dinero, de lisiados, de desplazados.

La paciencia hoy se ha agotado de ser burlada y transformada en la ramera de guerrilla y gobierno. Así que solución, no la tengo y no la van a encontrar en estas pocas líneas, que quizás traspasaron un par de conciencias o serán borradas con la censura implacable del silencio.

Al pueblo entonces que le quedan ¿lagrimas? ¿Odio? ¿Dolor? ¿Desconsuelo?, yo creo que de esto ya nos agotamos, nuestras lagrimas ya dejaran de salir de nuestros ojos para derramarse directamente por el corazón, el odio es el mas puro de los sentimientos y una consecuencia de ese odio será que nos sigamos matando los unos a los otros. No nos queda más remedio que el de seguir purificando los errores de nuestra guerra, de nuestro gobierno con la sangre de nuestros humildes campesinos, con nuestros compatriotas en los bosques privados de la libertad.

Sí Colombia, continuemos con el conformismo, con el sometimiento, sí, digamos sí porque el no es sinónimo de contrariedad, la oposición, la libertad de expresión y la opinión por estar faltas de balas y fusiles no tendrán poder ni participación.

Estas letras terminan dejando abierta la puerta a mejores frases, mas optimistas, llenas de un fulgor pacifista que permitan vivir en una Colombia digna de su belleza, en la que no exista el miedo a caminar en los campos, en donde no existan privaciones, en la que se muera de viejo. Quiero dejar ese campo abierto porque yo ya agote mis oraciones y mi esperanza en esa paz utópica de color blanco y de libres palomas.