sábado, 2 de agosto de 2008

PAROXISMO

Me trague mi orgullo solo para verle la cara y decirle que ya no la amaba. Y fue lo mas sabio y sensato que salio de mi enmarañada boca. Me levante y no mire en dirección contraria, el sol quemaba mis pasos, que el viento se iba llevando con sus manos de serenidad. Las promesas rotas en mil pedazos me daban asco, nauseas, dolor, miseria, lastima, y no quise repararlas, no quise verlas… ya no tenían sentido. El barco me esperaba, con sus bellas velas desplegadas en ese eterno cielo lleno de sueños, lleno de verdades inquebrantables. El mar lanzaba pequeños silbidos, que se entretejían en el aire permitiéndome escuchar historias viejas y dulces, de ángeles y demonios enamorados, de barcos perdidos, de almas encontradas, de feroces tormentas, de calidas tardes y de arenas doradas que me deleitaron haciéndome olvidar del sombrío camino del que salía.

Las enormes telas de las velas se llenaron de aire y me arrancaron de la costa, un fino hilo de espuma era lo único que me unía a ese lugar, del que no huía, ya que había dejado en esas tierras la sangre de mil batallas, batallas llenas de gloria, de libertad, de paz, batallas dadas con pasión y amor, del que nunca me arrepentiría porque nunca las olvidaría.

Hubo un pálido silencio y la atmósfera se torno un poco gris, el sol declinaba y derramaba su mortecina luz en la inmensidad del tranquilo mar, sentí un ligero pero amargo sabor en mi boca, creí que eran gotas salinas que saltaban del interior de las aguas para terminar posándose en mis labios, pero la realidad era que mis ojos estaban enseñándome mi fragilidad. Esas lágrimas se derramaron con facilidad, no las pude detener y fue inevitable sentirme embriagado por una extraña nostalgia, que como lanza intentaba clavarse en mi corazón.

El estupor paso con rapidez, mi mirada se levanto para perderse en el inmenso lienzo que pintaba la noche y pude ver como se asomaban las primeras estrellas junto con la perezosa luna, que llena, se movía torpemente por el firmamento. La oscuridad me entrego un beso y una sonrisa, y me hablo sin necesidad de mover sus labios. Colmó mi maleta con el peso de nuevos amaneceres y me regalo una pluma y un papel para que le escribiera en la nostalgia, para que le compusiera en la alegría, para que le pintará mis hazañas. Le vi el rostro y era sumamente bella, rodeada de un frió mágico, perverso, un frió paradójico, que me hacia sentir vivo. Le abrasé y le prometí los triunfos futuros, le dije que siempre le entregaría bellas pinturas acompañadas de alegres canciones, que la nostalgia estaba derruida y que ya no me acompañan la tristeza y el dolor. Tomo mis manos y se entrego a mi cuerpo, su carne se fundió con la mía, su aroma, su tacto, sus besos danzaron junto a mis sentidos, llevándose esa extraña enfermedad que me tenía al borde del precipicio.

La madera crujía bajo mi cuerpo y podía sentir el ir y venir de las olas. Un sutil rocío me baño el rostro lo que me obligo a despertar y levantarme, no me percate de la hora, sin embargo todavía me abrigaba la noche, lo que me dio gran tranquilidad. Ella, la oscuridad, se había ido, no se había despedido, sin embargo eso no me molestaba, acostumbraba ha no hacerlo y para mi eso significaba que volvería a verle. Me acerque al barandal y el frió azulo mi piel, mis cabellos ondeaban con el viento que olía a sabiduría, en el horizonte alcance a distinguir al sol, que se levantaba para dar vida a un nuevo día, sin embargo, para mi seria el amanecer de un día sin su brillo, porque solo las estrellas tienen mi rumbo y horizonte, y solo junto con ellas podré amarrar los cabos sueltos a un buen puerto y a un buen corazón.

3 comentarios:

juan dijo...

entonces recuerdo a Joaquín Sabina escribiendo...

COMO UN DOLOR DE MUELAS

Como si llegaran a buen puerto mis ansias,
como si hubiera donde hacerse fuerte,
como si hubiera por fin destino para mis pasos,
como si encontrara mi verdad primera,

como traerse al hoy cada mañana,
como un suspiro profundo y quedo,
como un dolor de muelas aliviado,

como lo imposible por fin hecho,
como si alguien de veras me quisiera,
como si al fin un buen poema me saliera...
una oración.

Como si la arena cantara en el desierto
los cantos de sirena del mar Muerto,
como si para crecer sobraran las escaleras,
como si escribiera un ciego un libro abierto.

Ven a poblar el zócalo de ojos,
siembra de migas de pan caliente
mis canas de alcanfor adolescente.

Ponle al sordo voz y alas al cojo,
bendice nuestro arroz, nuestro minuto,
como si no fuéramos cómplices del luto...
del corazón.

Unknown dijo...

...

Simplemente, espectacular!!!! Tienes el don para hacer de las palabras un hermoso canto y asi dejar que nuestra imaginacón vuele por los cielos, o por el infierno tal vez........

Por eso, no lo pienso dos veces en llamarte cuando necesito que me escuchen y cuando quiero escuchar ...

...

ska34 dijo...

que bien parcero su prosa y su verso, que bien que alguno de los que soliamos estar continue por un camino de profundos pensamientos. felicitaciones por el don de imaginar y plasmar buenas historias. se mantienen aquellos destelloz de de imaginacion desbordada que se hacian presentes en las buenas noches de rol. saludos y juicio